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Uno de los habituales debates en el ámbito del buceo es si usar o no un snorkel.

Como cuestión previa y dado que el lector de este blog suele ser persona a la que le gusta el rigor, empezaremos por decir que la palabra snorkel es obviamente una palabra inglesa, que su habitual traducción al español como «tubo de respiración» es excesivamente larga, que «tubo» es corta pero excesivamente general y que el término «esnórquel» como adaptación del barbarismo snorkel, todavía no está admitido, aunque hay una propuesta para hacerlo (1). Por ello y a falta de mejor solución, de momento utilizaremos tanto «tubo» como snorkel en este texto.

En el buceo técnico es prácticamente unánime no usar snorkel, pero en el buceo recreativo hay opiniones encontradas. Ambas posiciones presentan ventajas e inconvenientes y suelen suscitar acalorados debates entre sus defensores y sus detractores. Sin embargo, frecuentemente ni unos ni otros justifican y menos cuantifican sus opiniones, que suelen estar basadas únicamente en su propia costumbre de uso. En este artículo se intentará que el lector pueda tener un criterio fundamentado para utilizarlo, o no.

Un debate condicionado

Sin embargo, el debate está condicionado, a juicio de quien escribe. Los centros de buceo son creadores de opinión puesto que en sus manos está la formación de los nuevos buceadores. Y a los centros no les conviene la utilización del tubo. Más inversión en equipos, más complicación, más deterioros por tener una pieza extremadamente frágil (la pieza de sujección a la máscara), más pérdidas … todo desventajas y no sólo en la formación de nuevos buceadores, sino en los alquileres de equipo a los ya formados.

Si alguien objetara que son las agencias de enseñanza las que determinan los equipos estándares que se han de utilizar sus asociados, el Autor respondería que suele ser al contrario: las agencias se hacen eco de las conveniencias de sus clientes fundamentales, que son los centros. La imposición va en el otro sentido frecuentemente.

En resumen, todo inconvenientes para su negocio. Y la ausencia de este elemento en los centros se va volviendo generalizada poco a poco. Efectivamente, cada vez se ven menos tubos en el buceo recreativo, salvo en los cursos de rescate (pero se tratará solamente del uso en el buceo habitual).

Pero, al margen de conveniencias comerciales de unos y otros, ¿cuáles son las razones objetivas que aconsejan o desaconsejan su uso? Veamos y analicémoslas para que el lector saque sus propias conclusiones y decida llevarlo -o no-.

Los argumentos a favor

– Llevar snorkel ha sido la posición histórica de la actividad del buceo en cuanto a estándares de entrenamiento y requisitos de equipo para buceadores recreativos.

Esto es totalmente cierto pero no es un argumento sobre el que podamos razonar, sino una falacia ad antiquitatem (también llamada de apelación a la tradición). Muchos usos que en el pasado eran generalizados se han transformado o desaparecido, dando paso a nuevas situaciones que ahora percibimos como normales. Esto no nos dice gran cosa en principio.

– El snorkel es legalmente obligatorio

Esta afirmación se oye de vez en cuando en los centros de buceo. Y, como el lector ya supondrá, no es cierta. Nadie ni nada obliga a llevarlo.

El Real Decreto 550/2020 en que se regula el equipo mínimo a portar no lo incluye en su listado del Anejo III «Equipamiento mínimo para las modalidades de buceo» en su art. 1.1 «Equipamiento mínimo para la práctica de la modalidad de buceo recreativo en técnica de autónomo dentro de los límites prescritos del artículo 18.1«. Se obliga a llevar para la superficie hasta un pito, pero un tubo, no.

– El tubo es bueno para nadar en la superficie antes o después de la inmersión, ya que no se consume el aire de la botella.

Que no se consume gas de la botella es cierto evidentemente. Pero quien así se manifiesta suele detenerse ahí porque nadie suele cuantificar cuánto aire se ahorra. Vamos a hacerlo nosotros.

Un consumo (SAC o SCR -ver la entrada «LA CUANTIFICACIÓN DEL CONSUMO DEL BUCEADOR«-) estándar de 20 litros por minuto durante un nado de 5 minutos (que ya es mucho) representaría un consumo absoluto de 100 litros . Transformando este volumen en unidades de presión relativa a la capacidad de la botella que se porta, (que son las que podemos leer en el manómetro) esto representa 9 bar en una botella S80 de aluminio (de 11,1 l), unos 8 bar en una de acero de 12 L y algo menos de 7 bar en una botella de 15 L, que son las más habituales en el ámbito recreativo .

Como a mucha gente no le resulta claro si esto es mucho o poco, diremos que estas cantidades equivalen a permanecer un minuto y medio buceando a 20 m de profundidad con el mismo consumo e independientemente de la botella que se lleve. Juzgue el lector si esto es mucho o poco. Al autor le parece una cantidad irrelevante en general.

En caso de corriente este consumo puede aumentar algo, pero también serán mayores las desventajas del tubo como luego se verá.

– El snorkel es adecuado para ver bajo el agua mientras se nada.

Hay quien ve utilidad en que el snorkel permita ver bajo el agua mientras se nada, lo que puede ayudar en la orientación y la dirección.  Habría que decir que igualmente se puede nadar con el regulador en la boca consumiendo -como se ha demostrado en el párrafo anterior- una cantidad de gas irrelevante en distancias cortas y medias. Así como también que la orientación generalmente se obtiene llevando la cabeza fuera del agua.

Sin embargo, si hay una corriente fuerte o si la distancia de natación en la superficie recorrida es larga (digamos más de 5 minutos), entonces la cantidad de aire usado del tanque puede ser un factor a considerar y el snorkel puede ser una mejor opción, con las salvedades que se darán a continuación.

– El snorkel es esencial para nadar en superficie si el tanque no tiene gas.

Si no quedara gas en la botella, obviamente no se puede respirar de ella y sólo queda la alternativa de nadar sin nada en la boca o utilizar snorkel, siendo preferible éste último dependiendo de las circunstancias.

En alguna ocasión el lector habrá experimentado nadar en superficie realizando una búsqueda del compañero que todavía estaba bajo el agua. Hacerlo sin regulador y sin snorkel, levantando la cabeza cada vez que se necesita respirar, probablemente produzca un retorno al barco con un intenso dolor de cabeza causado por niveles altos de CO2 durante un período de tiempo tan largo (hipercapnia). En ese caso, el snorkel habría ayudado disminuyendo el CO2 y aumentando la comodidad.

Pero ¿en qué circunstancia podríamos haber emergido sin gas en la botella? Pudiéramos decir que si alguien lleva snorkel por si emerge sin gas, antes de paliar el problema llevando un elemento más en el equipo por si acaso, mejor sería que revisara sus conocimientos de gestión de gas. No se debe resolver una carencia técnica a base de llevar más cosas.

– Mejor llevarlo, para cuando se necesite.

Puede ser cierto, aunque habrá que sopesar otros inconvenientes. Las maneras de llevarlo son objeto de otra discusión, como a continuación se verá.

Los argumentos en contra

– El movimiento del tubo tira de la máscara y facilita la entrada de agua.

En una corriente fuerte, un snorkel puede agitarse y tirar de la correa de la máscara. Esto puede hacer que la mascarilla gotee o se inunde por completo y puede ser una molestia.
Cierto es que este problema se puede paliar cuanto más hidrodinámico sea el diseño del tubo y más cerca esté de la cabeza, pero en opinión de quien escribe, sólo es paliativo.

– Llevándolo en la máscara, el tubo es peligroso en determinados entornos

El tubo es un punto de enganche clarísimo. En entornos en los que exista hilo guía es totalmente incompatible, so pena de arriesgarse a quedarse sin hilo -y a lo peor, no volver-. Entornos como cavernas, cuevas y naufragios deben ser incompatibles con su uso.

Cierto es que estos no debieran ser entornos recreativos por lo que esta razón no debiera ser considerada a efectos de lo que aquí se discute, pero todos sabemos de la afición patria a saltarse los límites. (No estaría de más echar un vistazo al anterior artículo de este blog «Los límites del buceo recreativo«, si el lector no lo ha hecho ya).

– Puede enredarse fácilmente

Un tubo que sobresale de la manera que lo hace un snorkel puede ser causa de pérdida de la máscara. Incluso en el ámbito recreativo, desde la voltereta hacia atrás al entrar el el agua, hasta quedar enredado con un cabo de corriente o con el cabo de fondeo al bajar. Cierto es que la práctica y la experiencia permiten que el buceador se adapte a estas circunstancias y rara vez tenga una situación de enredo grave con su snorkel, pero nunca estará totalmente libre de que ello ocurra.

– Es incómodo.

A veces, el tubo puede resultar incómodo, ya que cuelga al lado de la cara y el cuello. Pero la costumbre, el tipo de tubo y el cómo se usa tiene mucho que ver con la comodidad. La mayoría de los usuarios de snorkel experimentados se han acostumbrado y no lo perciben como una molestia. Es solo otra pieza de equipo. Pero es una pieza más a llevar.

– No es deseable nadar una larga distancia con snorkel

Si hay una corriente fuerte o si la distancia de natación en la superficie recorrida es larga, normalmente se producirá una respiración agitada y «pesada» en la superficie con un snorkel, debido a la resistencia que hace el tubo al paso del aire (perdida de carga). Esto hará que la respiración se torne cada vez menos eficiente y se vaya produciendo un paulatino aumento de dióxido de carbono en la sangre (CO2). En ese sentido, hay que tener cuidado con los diámetros de los tubos y nunca llevar uno demasiado estrecho.

Adicionalmente, este aumento de CO2 por la resistencia mecánica adicional del tubo se ve aún mas incrementado por el espacio de «aire muerto» que queda en el propio tubo (CO2 residual que permanece en un snorkel después de la exhalación).

Todo buceador ha experimentado que, si hay oleaje, puede ser mejor abandonar el desplazamiento en superficie con snorkel y descender ligeramente para continuar nadando bajo el agua usando el regulador. Esto reducirá el agotamiento que supone nadar en la superficie con olas. 

– El snorkel es contradictorio con nadar de espaldas, como enseñan en los cursos

Generalmente, sí. En los cursos de buceo se enseña sistemáticamente a que el buceador nade y se desplace de espaldas -boca arriba-, bajo el argumento de que es lo más seguro y eficiente (cosa que el Autor niega porque lo eficiente es desplazarse bajo el agua). Y en ese caso el snorkel es inútil generalmente. Pero quizá la razón sea que se asuma la no utilización de snorkel y que no hay más remedio que nadar boca arriba, manteniendo la vía respiratoria por encima de la línea de flotación, en lugar de debajo de ella, incluso con olas.  

– Es incompatible con algunas configuraciones de equipo

Independientemente de que guste llevarlo o no, la utilización del tubo es literalmente incompatible con determinados sistemas, como el de configuración hogartiana.

La razón es que impide o dificulta la donación del regulador del que se está respirando y que exige el despliegue del latiguillo largo que se lleva alrededor del cuerpo. Si uno observa lateralmente cómo se produce dicha maniobra verá que las probabilidades de enganchar el tubo con el latiguillo y quedarse literalmente sin máscara son altísimas. Esto descarta el uso del tubo, al menos en su versión fija.

Por tanto, quién bucee con esta configuración y a pesar de todo desee utilizar el tubo, deberá necesariamente llevarlo plegado en un bolsillo o estibado en otro sitio para utilizarlo exclusivamente en superficie, sin llevarlo adosado a la máscara bajo el agua en ningún caso.

¿Es eficiente nadar en superficie?

El lector habrá observado en las competiciones de natación que, tanto al tirarse al agua como al realizar los giros, los nadadores intentan permanecer desplazándose completamente sumergidos el mayor tiempo posible. Ello es tan palmario que hasta la reglamentación de las competiciones restringe a 15 m la máxima distancia a la que se puede nadar sumergido para evitar excesivas ventajas ajenas al estilo de nado. Phelps era de los nadadores que más duraba debajo del agua después de las salidas y los giros. ¿Por qué lo hacía? Porque por debajo del agua la fricción es menor que en la superficie, por lo tanto se avanza más rápido y con menos esfuerzo.

En contra de lo que se suele pensar, es más eficiente nadar un par de metros por debajo de la superficie que por encima de ella. Y más cómodo al no estar tan sometido a los vaivenes del oleaje. Aunque ello obviamente requiera consumir algo de gas de la botella.

¿Por qué no se utiliza snorkel en buceo técnico?

No se utiliza snorkel en buceo técnico por las razones anteriormente apuntadas: es incompatible con determinadas configuraciones técnicas, es un punto de enganche claro que lo hace descartable en determinados entornos (cuevas, pecios, etc) y la presunta ventaja de ahorrar gas respirando en superficie no es relevante ya que, en el peor de los casos, con una configuración técnica se suele portar una cantidad de gas considerablemente superior a la que se lleva en el buceo recreativo -con monobotella-.

Adicionalmente, es más complicado nadar en superficie con un equipo técnico y la organización de sus inmersiones suele estar más preparada, por lo que la posibilidad de necesitarlo es muy inferior.

¿Se debe colegir que si el snorkel no es adecuado para el buceo técnico, tampoco lo es para el recreativo? No necesariamente. Las condiciones de uno y otro son muy distintas pero la decisión de llevar o no un tubo en buceo recreativo debe partir de sus condiciones específicas.

Alternativas

El tubo plegable

Una solución intermedia es el uso de un snorkel «plegable». Existen varias marcas que fabrican tubos que se pueden plegar y llevar en un bolsillo del chaleco durante la inmersión, para luego desplegarlo y sujetarlo a la correa de la máscara en la superficie cuando sea necesario.

Snorkel plegable
Snorkel plegable

Sin embargo, hay que considerar que, para poder plegarse, el material del que está hecho es flexible y pensado fundamentalmente para el almacenamiento en poco espacio, no siendo infrecuente que muchos modelos se doblen cuando se utilizan en corrientes o con olas. Incluso alguno se deforma al realizar una inhalación fuerte.

Además, su capacidad de plegado aumentará la resistencia al paso del aire en comparación con uno rígido, penalizando aún más la eficiencia de la respiración y aumentando por ello el nivel de CO2 en sangre.

Si entendemos que el snorkel se va a utilizar en ocasiones de largos recorridos u oleaje fuerte, parece contraindicado llevar un tubo plegable, a no ser de que se haya comprobado su comportamiento en esas circunstancias. Es opinión de quien escribe que este tipo de tubos son más adecuados para condiciones ideales, pero no para situaciones difíciles.

Llevar el snorkel en la pierna

Muchos buceadores llevan un tubo rígido sujeto por las cinchas de goma del cuchillo en la pantorrilla. Es un buen lugar para el tubo porque allí normalmente no molesta.

Aunque en el buceo en aguas abiertas no tenga relevancia, sigue siendo un punto de enganche cuando nos empezamos a meter indebidamente entre rocas, en agujeros y, lo que es peor, en cavernas, cuevas o pecios (se insiste en que esto debiera estar excluido del buceo recreativo con monobotella).

El problema es que ello implica que se lleva el cuchillo en la pantorrilla (normalmente uno «caza-tiburones» por su tamaño). Y, además de ser algo desproporcionado, no es el mejor sitio porque, en caso de atrapamiento, el acceso puede ser dificultoso y puede no llegarse a él con cualquiera de las dos manos.

¿Sencillo o con complicaciones?

Snorjel sofisticado
Snorkel o tubo sofisticado

Hay tubos de una gran complicación y volumen debido a distintos añadidos para «mejorar» su uso.

Para hacerlos lo más estancos al agua posible, les instalan carcasas en el extremo superior en evitación de entrada de agua, incluso incluyen válvulas (una simple bola) que se cierran al sumergirlos. Se fabrican también con corrugas para que se queden estirados cuando la boquilla no esté en la boca. Se añaden purgas inferiores que -teóricamente- desalojan el agua que entra en el interior del tubo. Se les dota de enganches para la máscara verdaderamente sofisticados y enormes, con ajustes de correa.

Quien haya utilizado este tipo de snorkel, sabe que todo esto realmente sobra, estando pensado para otro tipo de público más … playero, pudiéramos decir.

Si el lector desea usar snorkel, se le sugiere uno bien dimensionado, rígido y lo más sencillo posible.

Corolario

Generalmente, al igual de que a un paracaidista se le complica la cosa al acercarse al su medio natural -que es suelo-, a un buceador se le complica al llegar al suyo, que es la superficie.

Todo es facilidad, relajación y paz dentro del agua, pero en cuanto asomamos la cabeza, empiezan los problemas e incomodidades. Oleaje, respiración, salpicaduras y mala visión … la gravedad … (Y esto tiene sus implicaciones, si pensamos que muchos de los accidentes en el buceo no se producen sumergidos, sino en superficie. Probablemente, la mayoría).

Si, además, nos quitamos el regulador de la boca, todo se complica más. Y sí, el snorkel es un paliativo de esta situación, pero restringida, a juicio del Autor, a la situación extrema de no poder respirar del regulador por haber emergido sin gas en la botella. Y, como se dice en el artículo, en tal caso lo que hay que trabajar es la gestión del gas y no llevar artefactos que palíen errores previos.

No se duda que en determinadas circunstancias, el snorkel puede representar una facilidad. Pero, ¿merece la pena llevar un artefacto más para algo que no es sino una facilidad, no algo crítico y que se da en el caso de haber emergido sin aire? ¿O por no gastar el gas correspondiente un exiguo minuto de tiempo de fondo si ocurre antes de sumergirse (en tal caso, ¿no sería mejor planificar bien la inmersión para que esos desplazamientos largos en superficie no fueran necesarios?). En opinión de quien escribe, no.

Pero el lector sacará sus propias conclusiones, que para eso está este blog.

(1) – #RAEconsultas Para sustituir el anglicismo «snorkel» se propone la adaptación «esnórquel», ya documentada en español.

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2 comentarios sobre “

La seducción de lo innecesario:

¿LLEVAR TUBO o «SNORKEL»?

  1. Muy interesante reflexión acerca del tubo. El aporte de razones y todas irrebatibles por mi parte me dejan K.O., Pero yo soy buceador recreativo pro-tubo, lo llevo siempre pegado a la mascara y a mi izquierda (parte contraria de la 2º etapa y Octopus). Me equipo en el agua, me he acostumbrado a él, no me molesta, soy ahorrador de aire en superficie (solo antes de la inmersión, después no me quito el regu de la boca, si es nitrox, menos. Ya me he ganado broncas de guías británicos en mar rojo por no tener en la cubierta del barco los 50 bares al finalizar la inmersión), aunque tienes razón, no se ahorra tanto. El tubo me ha ayudado alguna vez con mala mar, no he realizado primeros auxilios en el agua nunca, nunca se me ha enganchado en pecios,… no encuentro razones de peso para rebatir el articulo. Soy de los que lleva la mascara al cuello y no en la cabeza como curro (el del anuncio). Llevo siempre una linterna en el bolsillo del chaleco (recreativo) y el tubo en la mascara. Espero no ser sin quererlo, un buceador globero, playero, mindundi o similar.
    Deboro con ansias de aprender tus artículos, enhorabuena, hacia falta algo así. Un abrazo!!!

    1. Hola.

      Efectivamente y como tu comentario refleja, el objeto de este blog no es convencer a nadie de nada, sino que se conozcan al mayor nivel razonablemente posible las razones a favor y en contra de hacer las cosas.
      Que se reflexione sobre lo que se hace. Y que se tengan en cuenta las razones de quien las hace de otra manera.

      De tu respuesta, solo constatar la extensión de algunos tópicos que asolan el buceo, como lo de estar en el barco con 50 bar que te exigían los instructores (que obviamente no han leído este blog).
      Ser «globero, playero, o mindundi» como jocosamente dices, no sería siquiera relevante. Lo importante es ser racional y tener criterio.

      Un abrazo y gracias por el comentario.
      G.

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