Buzo con peces globo
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Habilidades requeridas para lanzar la boya deco

Control de la flotabilidad y más control de la flotabilidad. Es la habilidad fundamental en el lanzamiento de la boya deco (y para el buceo en general).

No es infrecuente ver a buceadores -incluso con cientos de inmersiones a sus espaldas- subir o bajar muchos metros sin darse cuenta, al preparar y desplegar la boya. «Hacerse un globo» no es infrecuente cuando no se está entrenado en su lanzamiento.

Adicionalmente, el buceador debe mantener una adecuada conciencia situacional (como se explica en el artículo «La Conciencia Situacional en el Buceo Recreativo«, que se recomienda leer), ya que la focalización de la atención exclusivamente en la habitualmente demasiado larga operación del lanzamiento puede hacerle ignorar circunstancias en el derredor que deben ser contempladas por la seguridad propia y de los compañeros.

¿Desde qué profundidad se debe lanzar?

Hay que lanzar la boya deco dependiendo de las circunstancia y de la técnica del lanzador.

Pero antes, hay que tener en cuenta que cuando más somero se esté, más difícil será mantener la flotabilidad adecuada, más gas se deberá introducir en la boya (porque éste se expandirá menos al subir que si se estuviera a más profundidad) y, por tanto, más complicado será el lanzamiento, todo ello por el cambio unitario de presión.

Por ello, no se entiende a mucho buceador que lanza la boya en la parada de tres metros, pudiéndola lanzar más bajo más fácilmente, sobre todo si no son boyas muy pequeñas.

Esto suele estar propiciado por evitar tener que enrollar demasiado hilo poco a poco, teniendo que mantener una adecuada flotabilidad durante muchos metros. El buceador que no controla bien su flotabilidad estará tanto más cómodo cuanta menos sea la longitud del ascenso lento y controlado que el recogido de la boya impone.

Sin embargo, es frecuente que en esta situación no se llegue a introducir el suficiente gas en la boya, por lo que, al no estar sometida a una disminución importante de presión (desde 3 m, en superficie se producirá sólo un 30% de expansión de su volumen), la boya quedará flácida (se admiten chistes malos) y a medio inflar, por lo que no sobresaldrá de la superficie y no será detectable.

Por esta razón se debe lanzar la boya deco desde una profundidad mínima de unos 7 u 8 m, aunque la profundidad deberá ser determinada por cada buceador en función de su flotabilidad y su técnica, al margen de circunstancias que obliguen otra cosa.

Dicho esto, hay circunstancias como la ya comentada en anteriores artículos (ver «De banderas y hélices: SEGURIDAD ENTRE EMBARCACIONES Y BUCEADORES») en que conviene lanzar la boya cuanto antes para ser localizado por el barquero sin dilación (cuando estamos en medio de una fuerte corriente que nos separa del barco, porque hay oleaje grueso en superficie, etc.).

Así mismo y tal como también se dice en dicha entrada, un buceador sumergido a una profundidad muy somera y no señalizado puede ser víctima del paso de un barco. Por ello, si se está en una zona de esas características donde pueda haber navegación, parece recomendable bucear permanentemente señalizado.

¿Qué longitud debe tener el carrete de hilo?

Como se dice en el párrafo anterior ver, hay circunstancias que aconsejan desplegar la boya deco desde profundidades muy distintas y, en tal caso, la longitud del hilo del carrete al que se ata la boya puede ser un impedimento para desplegarla en la circunstancia necesaria. Podemos necesitar lanzarla muy abajo y encontrarnos con que nuestro carrete no tiene la longitud de hilo suficiente.

Por ello, el Autor sugiere llevar siempre un carrete con una longitud igual como mínimo a la máxima profundidad que se vaya a alcanzar. En el caso del buceo recreativo sin techo, ésta debería ser de 40 m. Si se planifica no pasar de una cota más somera, se requerirá menos longitud de hilo, obviamente. Sólo de esta forma, se tendrá la posibilidad de lanzar la boya en cualquier circunstancia y momento.

Si se utilizara el método antiguo del cabo con plomo, el problema podría ser el contrario, es decir, que se lanzara teniendo por debajo un fondo de profundidad inferior a la longitud del cabo. En tal caso, el plomo quedaría posado sobre dicho fondo, no ejerciendo ninguna tensión sobre el cabo.

Como unir el carrete y la boya deco

La boya se debe unir al hilo simplemente haciendo pasar su extremo (finalizado en una gaza) bien por una argolla al efecto enganchada en la parte inferior de la boya, bien por el enganche textil que suele llevar cualquier boya, para posteriormente pasar por el interior de dicha gaza la totalidad del carrete. De esa forma quedan unidos de forma inseparable, a menos de que se revierta la operación voluntariamente o se corte el hilo. Simple, fácil, barato, sin más accesorios a añadir … e indestructible.

La argolla metálica es preferible si se llevan carrete y boya separados porque, al ser aquella rígida y no cerrarse, es más fácil deslizar por su interior la gaza del hilo, especialmente cuando se llevan guantes. En caso contrario, es indiferente. Ya se verá más adelante.

La gaza del final del hilo tiene su truco para facilitar su manipulación. Consiste en realizar dos nudos: el de la propia gaza (de amplitud suficiente para pasar por ella el carrete holgadamente) y un nudo extremo que servirá para enganchar de él el carabinero doble que sujetará el hilo en el carrete, sin que se desplace. El truco consiste en hacer éste último de tal manera que la gaza quede asimétrica. Ello facilitará mucho su apertura debajo del agua para pasar por ella el carrete.

Preparación del carrete e hilo

Los enganches traicioneros

Carabinero para unir la boya deco a una argolla del chaleco

Muchas boyas deco vienen de fábrica provistas de un carabinero fijo para engancharlas a una argolla del ala o del chaleco. Algunos buceadores incluso se lo instalan ellos. Y muchos enganchan en la boca de ese carabinero el hilo del carrete al preparar la boya. Ello es un error importante, porque un hilo de 2 mm se sale del enganche con suma facilidad, perdiendo la boya (lo cuál puede ser incluso peligroso en determinadas circunstancias). Si se dispone de una así, se deberá en cualquier caso pasar el hilo por la argolla cerrada y fija del carabinero.

De todas formas, ese mosquetón es susceptible de producir enganches durante el lanzamiento. Por ello, para estibar la boya enganchándola a una argolla del ala o chaleco, es preferible hacerlo con un carabinero doble que, una vez desenganchada para su utilización, se pueda desenganchar a su vez también de ella y volverlo a dejar en la argolla del chaleco para que no moleste en el lanzamiento.

Repetimos: no hay que unir boya y carrete de hilo con ningún carabinero, mosquetón, clip, ni ninguna pieza intermedia que se pueda abrir. Hay que unirla con una simple gaza con el mismo hilo a la argolla fija (de tela o metálica) de la boya.

¿Llevar el carrete de hilo unido o separado de la boya?

Algunos sistemas de buceo propugnan llevar boya y carrete de hilo separados. La razón es porque se supone que el carrete puede ser utilizado para otros menesteres (en cuevas, pecios, aguas sin visibilidad, etc.) y que, una vez recogidos y vueltos a estibar, también pueden ser enganchados a la boya para desplegarla cuando sea necesario. Ello permite también poder utilizar carretes de hilo de distinta longitud, si se necesitase. Por esta razón, incluso en los cursos recreativos con monobotella de los sistemas DIR se enseña a utilizarla llevando el carrete separado como procedimiento estándar a entrenar desde el primer día (sí, en ese sistema se enseña realmente a lanzarla), aunque no sea asunto esencial en este tipo de buceo.

Sin embargo, en el buceo recreativo con monobotella habitual y si no se pretende acceder a buceos más complejos, esto no es crítico, siendo perfectamente razonable portar boya y carrete unidos permanentemente y desde que nos tiramos al agua, salvo que se quiera desarrollar y entrenar los procedimientos de montaje con carrete separado para un futuro, cono se dice.

A continuación se mostrará un vídeo de un buceador recreativo lanzando una boya que lleva previamente atada al carrete. Las imágenes son interesantes tanto para observar cómo el procedimiento se simplifica mucho en comparación con el procedimiento estándar de llevar carrete y boya separados (que se también se verá un poco más adelante), como para ver errores típicos al focalizar la atención sólo en la boya y dudar durante el procedimiento que, concatenados con la deficiente flotabilidad del buceador, propenden a hacerle variar de cota inadvertidamente subiendo para luego hundirse hasta posarse en el fondo al final del vídeo. No es un lanzamiento calificable de desastroso, ni mucho menos, pero sí muy mejorable.

Buceador recreativo lanzando boya deco

A continuación y para contrastar, veremos a un niño en piscina (con configuración lateral, lo cuál es irrelevante) lanzando la boya ya unida al carrete. Compárese la técnica del angelito -que acabará buceando como tal- con el anterior vídeo.

¿Dónde se guarda la boya deco?

La boya deco se debe llevar guardada en un bolsillo del chaleco, del ala o del traje seco -si se utilizara-. De manera estándar, en el izquierdo (aunque hay agencias que indican que debe ser el derecho).

También se puede llevar colgando de una argolla del dispositivo de flotabilidad que se utilice, aunque esta opción no es recomendable en ciertos entornos por la posibilidad de enganche con alguna línea, roca, saliente de pecio o caverna, de pérdida o de que el carrete se despliegue inadvertidamente, dejando un rastro con el hilo, cosa mucho más habitual de lo que se pueda suponer.

Además de un bolsillo o colgando, quienes utilizan alas con placa también la llevan sujeta en un lateral de la placa, en un bolsillo de «cola de castor» al efecto o en un bolsillo situado entre el cuerpo y la placa metálica. Las dos primeras posibilidades no se admiten en determinados sistemas DIR, pero sí la tercera aunque los bolsillos presentan el inconveniente de ser difícil volver a introducir la boya en ellos en caso de haberla sacado y no utilizarla, requiriéndose la ayuda del compañero (aunque no es crítico).

¿Cómo se hincha una boya deco?

Dependerá del tipo de boya deco que se porte, pero en general, hay cuatro maneras:

– Oralmente: el buceador toma gas del regulador del que está respirando, se lo quita manteniéndolo agarrado y lo insufla en la boya a través de la válvula de inflado al efecto, si la boya dispone de ella.

Dependiendo del volumen de la boya, de la profundidad (a más profundidad, menos volumen se requiere introducir puesto que éste se expandirá al subir) y de la capacidad pulmonar de que se disponga, puede necesitarse hacerlo varias veces por lo que el buceador debe tener un excelente control de su flotabilidad ya que todas esas inhalaciones, exhalaciones y la fuerza ascensional de la propia boya que se sujeta hasta que se acaba de hinchar, suponen diferencias muy apreciables en la flotabilidad propia.

– Con el regulador: en modelos que lo permitan (abiertas y semi-abiertas -ver primera parte del artículo-), el buceador toma su octopus, o bien el regulador del que respira cambiando a su regulador secundario (que puede estar sujeto a un collarín que no permite desplegarlo) e, introduciendo la boquilla por el extremo abierto de la boya, lo purga haciendo salir el gas que la infla.

Boya de gran volumen con botella auxiliar
Boya deco de gran volumen con botella auxiliar

– Con un latiguillo de hinchado. Se puede emplear el latiguillo que hincha el chaleco o ala, o bien con el latiguillo del traje seco -si se utilizara-.

El primero es muy incómodo al ser corto y normalmente ir sujeto a la tráquea. El segundo no presenta ningún problema y es muy efectivo. También hay que señalar que éste puede ser el único procedimiento razonablemente posible para inflar las boyas de gran volumen (2 a 3 m de longitud).

– Con una botellita de aire comprimido dedicada: Hay boyas tan grandes que, de no utilizarse traje seco con un latiguillo del que se pueda disponer fácilmente para el inflado de aquella, es muy dificultoso su hinchado. Por ello, algunos modelos llevan una mini-botellita con gas comprimido conectada a la boya que, al accionarla, la hincha. No son sistemas frecuentes y quedan en todo caso reservados a las boyas de gran volumen.

Modos y maneras

En buceo recreativo pudiérase decir que casi hay tantas maneras de lanzar la boya deco como buceadores, porque no hay casi nada estandarizado.

Únicamente existe un protocolo bien definido al detalle en las agencias de enseñanza DIR, que será el que se describirá a continuación.

Todas las operaciones que se describirán en los siguientes apartados parecen prolijas y complicadas. Sin embargo, no lo son.

LA DESCRIPCIÓN DE LAS SIGUIENTES OPERACIONES SE RECOGEN EN EL VÍDEO .

SE RECOMIENDA AL LECTOR QUE LEA LA DESCRIPCIÓN DE DICHAS OPERACIONES UNA A UNA TRATANDO DE IMAGINARLAS PARA LUEGO IDENTIFICARLAS EN EL VÍDEO.

FINALMENTE, SE DEBERÁ PRACTICAR EN SECO PRIMERO, ANTES DE HACERLO EN EL AGUA.

Procedimiento completo lanzamiento de boya deco

Procedimiento estándar completo en 15 pasos

Operaciones previas

1 – Lo primero es advertir al compañero que se pretende lanzar la boya. Éste deberá darse por enterado y manifestar su acuerdo u objeción si la tuviera (por no considerar que alguna circunstancia fuera adecuada o por cualquier otra razón).

2 – Lo segundo es liberar totalmente las dos manos, estibando el foco o todo lo que se pudiera llevar entre las ellas. En ese sentido, la utilización de fijaciones –goodman handle– de tela para luces que se llevan fijas en la mano suelen ser un engorro y se desaconsejan por este motivo.

3 – Asegurar la cota de profundidad a la que se está. Si se tiene referencia visual muy cercana, bien. Si no, se debe observar el profundímetro para realizar toda la operación sin los sube-y-bajas que tan frecuentemente se ven (a veces de una amplitud que va desde la superficie hasta el abismo. El Autor ha visto ascensos o descensos inadvertidos de más de 20 m a buceadores curtidos).

En caso de no haber referencias visuales, será el compañero la referencia, ocupándose éste de no modificar su cota y advertir al lanzador cuando éste la modifique sin darse cuenta.

¿Cómo se despliega la boya deco?

4 – Una vez estabilizados ambos buceadores a la cota deseada, el que la va a lanzar sacará de su bolsillo (generalmente el izquierdo) carrete y boya con una sola mano. O los desenganchará si los llevara colgando.

5 – Después, procederá a liberar el extremo del hilo del carrete desenganchando de la carcasa del carrete el extremo del carabinero doble que lo sujeta, pero no del hilo. Una vez que el carabinero pende libremente del extremo del hilo, se tomará la anilla metálica o de tela de la boya, haciendo caer el carabinero por su interior, como si se tratara de enebrar hilo de coser por una aguja .

6 – Se introducirá todo el carrete a través de la gaza, que ya se encuentra pasada por la anilla, haciendo un nudo indestructible que fija el hilo a la boya. Se tomará carrete y boya con la mano izquierda desenganchando -esta vez sí- el carabinero doble del extremo del hilo con la derecha y estibándolo en una argolla del chaleco o ala.

7 – A continuación, liberará el elástico que mantiene recogida la boya y la desplegará con un movimiento fuerte para asegurarse de que se despliega sin problema en toda su longitud.

(Hay gente que invierte el orden de estos últimos puntos e infla ligeramente la boya para hacerla positiva y que no moleste en la operación posterior de unirla al hilo. Con el orden correcto, esto no es necesario).

En ese momento, se deberá recoger el pequeño exceso de hilo que pueda hacer quedado suelto y dispondremos del conjunto carrete-boya unido y dispuesto para ser lanzado.

Obviamente, estos últimos tres pasos son evitables si se porta la boya ya unida al carrete desde el principio.

¿Cómo se lanza la boya deco?

8 – En ese momento, comprobaremos de nuevo la profundidad y nos estabilizaremos si la hubiéramos perdido levemente.

9 – Miraremos hacia la superficie girando la cabeza lateralmente a derecha e izquierda para asegurarnos de que no hay buceador ni obstáculo alguno para la boya en su recorrido vertical hasta superficie.

10 – Ahora, procederemos a hinchar la boya, dependiendo de su tamaño y del procedimiento de inflado:

Tomaremos carrete y boya desplegada, ambos con una sola mano (la izquierda) con cuidado de que no se caiga el carrete, pues ello supondría posiblemente el desenrollado total del hilo, cosa complicada, larga e incómoda de rehacer. Con la otra mano (la derecha) nos quitaremos el regulador de la boca y nos llevaremos la válvula de inflado a ella.

(En ese momento, el Autor suele quitar algo de gas a su ala para compensar el llenado inicial de los pulmones y, de requerirse varios «soplidos» la fuerza ascensional de la propia boya a medio hinchar).

Si es grande y se desea hinchar con el regulador o con el latiguillo del traje seco o del ala, se desenganchará el latiguillo del ala o traje seco con la mano derecha, aplicando su extremo a la válvula de llenado de la boya, inflándola. Cuidado con esto porque el llenado será muy rápido y puede sorprendernos.

Si la boya es muy grande, se recomienda contar con la ayuda del compañero para lanzarla entre los dos. Uno sólo no podrá sujetarla el tiempo necesario para su hinchado.

11 – Hinchada la boya con la cantidad de gas adecuada (que dependerá de la profundidad a la que estemos), se estirarán los brazos alejándola lo más posible del cuerpo y se soltará ésta manteniendo sujeto el carrete por su eje con dos dedos de la mano derecha, permitiendo su rotación libre mientras se desenrolla el hilo y alejando del cuerpo el hilo con la izquierda.

Es importante estirar los brazos horizontalmente porque no es infrecuente que, al soltar la boya y estando en posición horizontal tendiendo a mirar hacia abajo, los brazos queden por debajo del cuerpo y el hilo se pueda enganchar en el propio equipo. (El Autor insiste mucho en esto -que no suele ser expresamente explicado en los cursos- puesto que no es infrecuente que el regulador del que está respirando salga volando arrancado de la boca porque el hilo se engancha en la ruedecilla de la segunda etapa).

IMPORTANTEel lanzamiento de la boya puede resultar una maniobra peligrosa si al soltarla se engancha con nuestro equipo.

Si la boya es grande, con toda probabilidad nos hará ascender rápidamente sin posibilidad alguna de control, ocasionando una situación potencialmente de peligro.

Por ejemplo, una simple boya de 1,40 m desarrolla 18 kg (40 lb) de elevación; una de 1,80 m (6 ft) tendrá una fuerza ascensional de unos 24 kg (53 lbs). Estas capacidades ascensionales son mayores a la de cualquier ala para bibotella completamente inflada y muy superiores a cualquier volumen de un chaleco o ala para monobotella. Y son incontrolables, sin posibilidad alguna de ser contrarrestadas aunque vaciemos totalmente nuestro chaleco o ala.

En el extremo, una boya muy grande de 3,05 m (10 ft) longitud y de 0,56 cm (22″) de diámetro contendrá en su interior unos 75 litros, con una capacidad ascensional de 75 Kp llena, que nos llevaría a superficie como un cohete.

En el siguiente vídeo se podrá observar un habitual ejemplo de enganche con la boya (en este caso con el octopus) que lleva al buceador hasta la superficie (afortunadamente desde poca profundidad).

Enganche con la boya deco

¿Cómo se recoge la boya deco?

12 – Cuando la boya ha llegado a superficie, enrollaremos el hilo sobrante tensando la línea para que la boya quede vertical y sobresaliendo de la superficie para poder ser visible, que es de lo que se trata.

(Mucha gente se conforma con que la boya llegué a la superficie, dándole igual que quede flotando horizontalmente en ella o no, como si de un trámite se tratara).

13 – Con la mano derecha desestibaremos el carabinero doble que nos habíamos enganchado al chaleco o ala y engancharemos uno de sus extremos al hilo, sirviéndonos de él para ir recogiéndolo poco a poco según subimos lentamente, enrollándolo en el carrete.

Si se desea hacer una parada intermedia, se puede enganchar el extremo del carabinero a través del cuál pasa el hilo, a la carcasa del carrete, dejándolo fijo y sin posibilidad de desenrollo accidental. Incluso se puede enganchar el otro extremo a una anilla del chaleco o ala mientras se hace la parada pertinente, a fin de dejar ambas manos libres.

14 – Terminado el tiempo de la parada, se desengancha del chaleco así como el otro de la carcasa del carrete, volviendo a ir enrollando el hilo a éste poco a poco, hasta la superficie, en la que se procederá a fijar el hilo de igual manera que se ha descrito en la parada.

¿Cómo se vuelve a estibar la boya deco?

Exactamente igual que se llevaba antes del lanzamiento.

15 – Se deberá prestar especial atención a volver a enrollar el hilo en el carrete ordenadamente y con tensión. Esto es una operación lenta y, para algunos, tediosa (el Autor la disfruta). Pero muy necesaria para evitar nudos, salidas de hilo y enganches la siguiente vez que se utilice. Esto es importante.

Boya deco recogida
Boya deco recogida

Corolario

Se ha preferido mostrar vídeos y ejemplos de buceadores normales que practican antes que de buceadores reconocidos. Aunque los primeros cometen errores y fallos en el procedimiento, a juicio de quien escribe, sus ejemplos resultan más próximos y descriptivos.

El procedimiento completo descrito es el estándar buceo recreativo y buceo técnico (es idéntico en ambos casos), sirviendo para lanzar la boya deco desde cualquier profundidad.

El que frecuentemente se vean buceadores con muchas inmersiones a sus espaldas que tienen dificultades para lanzar una boya deco es algo que califica la enseñanza al uso. Como también es significativo que su técnica de lanzamiento no se practique realmente en los cursos básicos habituales (que muestra, una vez más, que se forman buceadores que requieren supervisión constante y no buceadores verdaderamente autónomos).

Es un procedimiento delicado y, precisamente por ello, no debe ser evitado sino que debe ser algo que se practique habitualmente puesto que no hay que esperar a estar en una situación en la que verdaderamente sea imprescindible lanzarla como para ponerse a practicar o a experimentar.

Como se ha dicho al principio, el problema del lanzamiento de la boya no es la propia boya, sino la flotabilidad que se requiere, así como la conciencia de la situación de lo que ocurre en el derredor. Quizá eso sea lo que verdaderamente más haya que practicar.

¡Suerte y cuidado, que las carga el diablo!

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