Darth Vader
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Inmersiones con máscara integral
Inmersiones con máscara integral para la prueba

«Pareces Darth Vader». Comentario que el Autor ha tenido que escuchar en todas y cada una de las inmersiones con máscara integral que ha realizado para esta prueba. Casi ninguno sobre su funcionamiento u otros aspectos de su uso. Sólo sobre su apariencia, lo cual es significativo puesto que da a entender que en general es considerada como una máscara que sólo «tapa más».

Anécdotas aparte, en el pasado artículo titulado «Primeras impresiones: Buceo con máscara integral» se describió extensamente el primer contacto con este tipo de artefactos en aguas confinadas o piscina.

Sirva este artículo para que el lector conozca unas también unas impresiones en condiciones reales de inmersión en el mar, obtenida en unos pocos días de vacaciones empleados para ello.

La máscara

Se utilizó para la prueba una máscara marca Ocean Reef modelo Neptune III. El último modelo de una de las marcas más conocidas de máscaras integrales. En este blog raramente se mencionan marcas comerciales, pero en este caso es preciso hacerlo ya que la prueba se ha realizado con una en concreto que conviene identificar. Sin embargo, también es preciso aclarar no se trata de propaganda alguna ya que el Autor la adquirió de su propio bolsillo, lo cual -entre otras cosas- le permite tener la total libertad de opinar según su criterio, sin condicionamientos ni patrocinios.

Ocean Reef mod. Neptune III
Máscara integral Ocean Reef mod. Neptune III

Lo que era esperable en estas inmersiones con máscara integral

Algunas características analizadas en la primera parte de este artículo se confirmaron. A saber:

  • Buena visión – campo visual algo mayor que con una máscara convencional (depende de cuál, obviamente), pero visión periférica algo deformada que produce en todo caso una gran sensación de claridad y campo de visión.
  • Respiración por nariz y boca – Muy cómodo y natural, teniendo unos efectos que se tratarán más adelante.
  • Regulador integrado – Muy suave, sin regulación de esfuerzo pero con dispositivo en el lado izquierdo de la máscara con dos posiciones DIVE/PRE-DIVE (inmersión/preinmersión) que se utiliza para evitar que se produzca un flujo libre fuera del agua, o bajo el agua si no se tiene puesta la máscara. Un poco pequeño el accionamiento y no demasiado legibles sus posiciones.
  • Válvula de superficie – Para respirar aire ambiental y no «gastar» gas de la botella. Aun dejándola abierta accidentalmente, no entra agua en la inmersión. El accionamiento con una ruleta de plástico no es suave, quizá por que la máscara es nueva.
  • Segunda etapa integrada – Mínimo esfuerzo respiratorio y gran caudal. Se desmonta fácilmente para su revisión periódica. No parece ningún problema.
  • Comodidad – Sello sobre la cara completamente estanco y sin presión sobre la piel. Muy cómodo, aunque en superficie alguien se pueda agobiar un poco al principio por falta de costumbre. Este modelo se puede quitar con una sola mano tirando simplemente de un enganche al efecto.

Como se dice, estas características eran esperables y no son lo sustancial de la prueba. Lo interesante llegará más adelante.

Los límites

Como se puede leer en el manual de la máscara, la Neptune III está certificada de acuerdo con la norma EN 250:2014, afirmándose que «… cumple con todos sus requisitos de salud, seguridad y rendimiento incluso cuando se utiliza a temperaturas <10°C«.

La máscara de la prueba es compatible con nitrox de hasta el 40 % de oxígeno. Sin embargo, esto no es normativamente válido en la Unión Europea en cuyo territorio el uso de mezclas nitrox está regulado por las normas EN 13949 y EN 144-3, habiéndose tenido que comercializar paralelamente una versión en que el regulador de la máscara -y la primera etapa que se vende como opción con ella- cumplen con estas normas (identificados con la inscripción “Nitrox” y con componentes de color verde). También ocurre con los reguladores en general y la famosa válvula M26 (que raramente se utiliza en España). Este asunto daría para un artículo completo.

Finalmente, la máscara está certificada hasta 50 m según su manual. Otra cosa será la certificación del la primera etapa que, si está certificada según la norma EN 250:2014, teóricamente estaría limitada a 30 m de profundidad en el caso de tener que dar gas a dos buceadores simultáneamente (razón de más para no pasar de esa profundidad en buceo recreativo con un solo regulador).

La pérdida de calor

Sorprendente. No cabe otra expresión. A continuación se explicará el porqué.

Se realizaron casi una docena de inmersiones con el mismo traje, en la misma zona, perfiles y tiempos muy similares, misma temperatura mínima y media.

Concretamente, en dos tercios del total de inmersiones (7) se empleó la máscara integral y en un tercio la máscara convencional (4). Todas con exactamente la misma protección térmica (traje seco trilaminado, rata interior de 40 gr y camiseta de capa base); todas con la misma temperatura del agua (Tª media en todas: 14°C; Tª mínima de 13°C y Tª máximas entre 15°C y 18 °C); todas con un perfil muy similar y profundidad máxima en todas entre 40 y 45 m (con dos fuentes de gas independientes) y tiempos de fondo similares con tiempos de deco casi idénticos. Tiempos totales de inmersión entre 60 y 88 minutos.

Y el resultado fue que, en los casos en que se empleó máscara convencional, a la media hora ya se tenía frío, a los 45-50 minutos ya se estaba deseando subir al barco.

Por el contrario, utilizando la máscara, se prolongaron los tiempos de algunas inmersiones hasta casi los 90 minutos sin apenas sensación de frío. Inesperado.

El frío sobre la piel

En el artículo inicial mencionado anteriormente se explicó que el aislamiento del buceador utilizando máscara facial era mayor puesto que dejaba expuesta menos superficie de la cara respecto de una máscara convencional, lo cual podía ser interesante en aguas frías.

Provisto de capucha, guantes y traje seco, la única parte en contacto directo con el agua eran labios y su perímetro, cuya exposición produce una sensación de frío directa en la piel, que puede ser importante en agua con frío extremo, pero que no parece determinante con el frío de las condiciones descritas.

Y, sin embargo, ¿la menor superficie expuesta al agua de la cara puede tener tanta influencia en la sensación de frío general, -especialmente al final de la inmersión-?

La pérdida de calor general

Cuando a un buceador se le pregunta por qué parte del cuerpo se pierde más calor al bucear, si es novato tenderá a mencionar las extremidades; si es más avezado dirá que por la cabeza; pero muy pocos mencionarán la principal causa de pérdida del calor del buceador: la respiración.

La pérdida de calor respiratoria se produce por convección y por evaporación. El componente convectivo se produce cuando se inhala aire frío que se introduce en los pulmones a través del tracto respiratorio superior, calentándose a la temperatura corporal, para ser posteriormente exhalado al exterior. El componente evaporativo se produce cuando el aire inhalado, ya calentado y saturado con agua en los pulmones, es liberado al ambiente al espirar.

Consecuentemente, en un individuo concreto y a una frecuencia respiratoria dada, la pérdida de calor dependerá de las propiedades físicas del aire inspirado (temperatura y presión de vapor).

Y comoquiera que en la máscara integral nariz y boca van dentro de uno de los semi compartimentos en que está dividido su volumen interior, el resultado es que el aire procedente de la botella (y que va adquiriendo la temperatura ambiental del agua a lo largo del tiempo) se precalienta en dicho alojamiento de tal suerte que se respira aire más caliente que directamente del regulador. Y no sólo se precalienta, sino que el aire seco de la botella (las botellas se llenan habiendo deshumidificado previamente el gas) se carga de humedad procedente de la exhalación anterior.

Respiración tapándose boca y nariz
Respiración tapándose boca y nariz

Es como si en un día frío uno sale con la mascarilla o bufanda tapando boca y nariz: la sensación de calor es mucho mayor que si nariz y boca estuvieran al aire. Tapárselas con las dos manos produce un efecto muy parecido al inhalar aire exterior que se mezcla con el exhalado, calentándose y humidificándose.

Todo esto constituyó una sorpresa para el Autor, que sólo había considerado el efecto de la exposición de la zona de los labios al agua fría y no esperaba algo tan apreciable.

De hecho, fue tanta la diferencia, que se planteará bucear sistemáticamente con máscara integral en condiciones similares o más desfavorables de frío en el futuro en inmersiones recreativas.

Ecualización y habilidades marginales

En la primera parte de este artículo se mencionó la manera de ecualizar los oídos mediante la presión de dos tetones interiores en la máscara contra las fosas nasales. Maniobra algo incómoda que con práctica mejora sin llegar a ser totalmente fácil.

Sistema de compensación Ocean Reef Neptune III
Sistema de compensación de la Ocean Reef Neptune III

El Autor, como la mayor parte de los buceadores, suele ecualizar los oídos mediante la Maniobra de Valsalva (pinzamiento de la nariz con los dedos y «soplido» suave con boca cerrada). Eventualmente ha utilizado la ecualización con el empuje de la mandíbula, el «bostezo» o la deglución, pero no habitualmente. Uno siempre va a lo más fácil.

Pero es este caso lo fácil se ve dificultado. Al ser el pinzamiento de nariz imposible con una máscara integral y la manera alternativa que la máscara ofrece (obturación de las fosas nasales con los tetones interiores de la máscara) tampoco demasiado cómoda, el Autor se encontró ecualizando constantemente mediante deglución y movimiento mandibular hasta tal punto que en las últimas inmersiones no llegó a utilizar los tetones interiores de la máscara para este propósito en ningún momento.

Si el lector puede compensar de esta manera, se le sugiere que lo haga desde el principio al utilizar la máscara integral. Lo dicho: se tiende a lo más fácil en cada circunstancia.

PZSSSSSS ….

Una de las cosas más secundarias pero que más llama la atención del cambio entre una máscara convencional y una integral es la percepción del sonido de la respiración propia.

Mucho más agudo y mucho más fuerte, habrá a quien no le importe y habrá a quién no le guste, como al Autor. Un sonido mas grave, seco y lejano es preferible, aunque el paradigma es el silencio absoluto, al cual sólo aciertan a acercarse los recicladores (rebreathers).

No basta ponerse la máscara integral unos minutos para probarla sino que la diferencia del sonido y de sensaciones se percibe a lo largo de una inmersión completa de -pongamos- una hora de duración. Un detalle que será cuestión de costumbre, probablemente.

¿Problemas con los protocolos de donación de gas?

Al estar este blog centrado en el buceo recreativo (sin techo), con una sola botella, en el caso de donar la segunda etapa que se lleva colgando teóricamente próxima a pecho o torso (y con la que algunos todavía aran el fondo marino), no hay protocolo que respetar. Se dona la etapa de emergencia al compañero y se sigue respirando por la máscara.

(Curiosamente, el Autor escuchó el extravagante comentario de varios compañeros argumentando que si fallaba la máscara y se tenía que respirar del regulador secundario, ya no se podía donar al compañero. ¡Pues claro! … como pasaría si fallara el regulador principal convencional. Se respiraría del secundario y habría que abortar la inmersión sin posibilidad de donar. Curioso comentario que el uso de los reguladores convencionales no suscitan, habría que averiguar por qué).

En cambio, quienes lleven una configuración hogarthiana -o similar- con el regulador de emergencia o secundario atado a un collarín debajo de la barbilla y donen el regulador del que respiran (generalmente, con latiguillo largo), tienen un problema a resolver previamente.

Buceando con esa configuración, monobotella y una sola primera etapa, podrían respirar de la máscara integral y utilizar de etapa de emergencia la del latiguillo largo clipado, donando éste (ya que el latiguillo largo está para ser donado), eliminando collarín y etapa correspondiente. El desclipado debe ser ágil y no está claro si un carabinero cumple esa cualidad en condiciones de máximo estrés. En opinión del Autor, no.

Sin embargo, esto contradice los protocolos en caso de llevar dos primeras etapas -bien con una sola botella, bien con bibotella- ya que la memoria muscular a desarrollar exige poder llevarse a la boca inmediatamente la etapa secundaria del collarín en caso de problemas en la máscara, además de no donar la etapa de la que se respira y siguiendo no estando claro que tener que desclipar el carabinero del regulador donado sea una buena opción).

Adicionalmente, si se llevara un bibotella o monobotella con doble salida y dos primeras etapas en cada una, la máscara debería ir conectada al «poste» -regulador- derecho y, por tanto, en el caso de que la etapa del latiguillo largo se convirtiera en secundaria, ésta debería estar conectada al poste izquierdo, es decir, todo al revés del protocolo estándar, cuya justificación será parte de otro artículo. No parece muy aconsejable.

Visto lo visto, el Autor -que bucea generalmente con bibotella y configuración hogarthiana– decidió mantenerla tal cual, añadiendo la máscara al poste derecho y buceando con tres segundas etapas (las dos habituales más la de la máscara), recomendando mantener la configuración estándar, aunque se bucee con una sola botella de doble salida y dos reguladores.

Y ¿qué pasa con el consumo?

El consumo en las primeras inmersiones con la máscara integral se disparó. En una de ellas, con muy mala visibilidad y mar de fondo, fue altísimo.

En cambio, en sucesivas inmersiones, progresiva y rápidamente fue disminuyendo hasta ponerse al nivel de un consumo normal.

Al Autor le dio la impresión de que la respiración por boca y nariz en la máscara no tiene por qué aumentar el consumo con la debida adaptación al artefacto, pero que lo eleva por encima de lo que lo que se produciría con un regulador convencional, en caso de estrés o dificultades.

Corolario

Se reitera lo dicho en la primera parte del artículo: la máscara integral no es necesaria para bucear salvo en los casos en que se requiera comunicación o el buceador tenga algún problema fisiológico que le impida sumergirse con un regulador convencional. Sin embargo puede ser muy útil si se precisa de llevar gafas, circunstancias con riesgo de hiperoxia (que no se deben producir en buceo recreativo) o, como se ha comprobado en este caso, si se bucea en aguas frías.

Merece la pena probar durante unas inmersiones y acostumbrarse a la máscara integral aunque luego se utilice eventualmente.

¿Una cacharro innecesario? Aun pudiéndoselo parecer a mucha gente y admitiendo que no es estrictamente necesario para bucear, en opinión de este Autor, NO.

¿Caro? sí. Pero estas cosas siempre son una cuestión de prioridades.

Es una herramienta más en el repertorio, a disposición del buceador. Ni más, ni menos.

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2 comentarios sobre “

Saliendo al ruedo:

INMERSIONES CON MÁSCARA INTEGRAL (full face mask)

  1. Estupendas reflexiones, pendiente de usar esa nueva versión de la Neptune de la que me hablan maravillas. Coincido contigo en que el aspecto más abrupto es el de los protocolos y la estandarización conforme a otras configuraciones. Y efectivamente en mi configuración personal, he optado por la misma solución pero con automáticos en todas las conexiones. Un saludo

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