Los antecedentes

Recientemente fue publicado en este blog un profuso artículo en el que se narraba el avistamiento en aguas de la Isla Dragonera (Baleares) de una esfera gelatinosa de 1,40 m de diámetro de naturaleza y origen biológico desconocido. Dicho encuentro se produjo en 2018 pero dio a conocer mucho después por los medios de comunicación nacionales e internacionales al haberse vuelto a ver por buceadores alemanes y mallorquines dos esferas más en este año 2021.

Dicho encuentro de naturaleza casual podría haber quedado en anónima anécdota si no hubiera sido por el empeño en identificar lo que se observó. Así, empezó una colaboración con el Sea Snack Norway, instituto noruego que coordinaba una investigación internacional para obtener registros y muestras que permitieran identificar el animal responsable de las escasísimas esferas que hasta entonces habían sido vistas en todo el planeta (41 esferas en toda la historia).

Aquel encuentro casual devino en una colaboración con dicho instituto noruego, iniciándose una campaña internacional entre buceadores de todo el mundo que culminó en la duplicación de avistamientos registrados hasta aquella fecha y en la identificación de la especie, concretado todo ello en un artículo en la revista científica más prestigiosa del mundo, como es NATURE.

Una nueva investigación: a la búsqueda de la helicosalpa

Como consecuencia de la exitosa colaboración en la que la parte española tuvo un indiscutible protagonismo, ahora los investigadores noruegos se dirigen de nuevo a los buceadores para demandarles ayuda en otra incipiente investigación: la búsqueda en aguas españolas de la helicosalpa, una especie de salpas muy poco común.

Se han avistado en los océanos Atlántico y Pacífico, pero también se han visto en el mar Mediterráneo tanto en forma de ejemplares solitarios, de unos pocos centímetros de longitud, como en cadenas que pueden llegar a medir más de 15 metros, siendo capaces de avanzar en el agua mediante la torsión de la hélice gigante que forman, girando como una suerte de inmenso sacacorchos que avanza penetrando en el agua.

Vídeo cortesía de Ringvold et al. (2020).

¿Qué es una helicosalpa?

Las salpas son tunicados que nadan libremente, de los cuales helicosalpa es un género.

A pesar de su extraño aspecto, las salpas no son organismos tan distintos a nosotros ya que pertenecen al grupo Chordata, al igual que los humanos. Todos los cordados tenemos un cordón nervioso dorsal. Las salpas helicoidales se encuentran entre los más raros.

Sólo se han descrito tres especies de Helicosalpa en el mundo: Helicosalpa virgula, H. komaii y H. younti. En el Atlántico, sólo se ha registrado H. virgula.

Las helicosalpas son tan raras que incluso los científicos han visto muy pocos especímenes vivos teniendo que basar sus descripciones en especímenes de museos y colecciones que, debido al proceso de conservación, presentan un aspecto muy alterado.

Por ello, los científicos no sabían con certeza cómo eran estas tres especies de helicosalpa realmente, hasta que buceadores de todo el mundo han publicado en la red fotos y vídeos de helicosalpas vivas.

Foto cortesía de Ringvold et al. (2020).
Fotos cortesía de Ringvold et al. (2020).

¿Cómo proceder si se ve una?

Queda mucho por conocer acerca de estos animales, por lo que el equipo que lidera la investigación (Ringvold et al.) pide ayuda a los buceadores españoles para localizarlos en sus zonas de buceo, obtener fotos, vídeos y, si fuera posible, una pequeña muestra de tejido, a fin de realizar un análisis genético.

Para ello, se debe extraer una porción del tamaño de una pelota de golf, introducirla en una bolsa de plástico limpia, conservarla en un congelador doméstico y ponerse inmediatamente en contacto con la responsable de la investigación en la dirección de correo post@buzzingkid.no, quien dará las instrucciones sobre cómo enviarla convenientemente conservada a Noruega. Cada aportación será mencionada en el artículo científico que finalmente se publique.

De nuevo se pone de manifiesto el importante papel de la llamada “ciencia ciudadana” y de los buceadores en el conocimiento del mar y de las especies que lo habitan.

Referencias:

Ringvold et al. (2020). Encounters with the rare genus Helicosalpa (Chordata, Thaliacea, Salpida), using citizen science data. Marine Biology Research. 16 (5): 369-379.

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